SER HUMANO Y SU AMBIENTE

El ser humano se encuentra integrado a un todo, el planeta Tierra. En él vive, de él se alimenta y en él se desarrolla; por tanto, tiene la responsabilidad de cuidarlo.

Relación con el ambiente

Existe una estrecha relación entre el individuo con las condiciones naturales del lugar en donde se asienta. Esto se debe a que el ambiente presenta oportunidades y límites, ante los cuales las personas deben organizarse para sobrevivir, y después desarrollarse de manera productiva e incluso mejorar sus condiciones de vida a través de la creatividad.

A lo largo de la historia, cada grupo humano ha establecido una relación distinta con el ambiente: algunos han sido respetuosos de éste, otros han abusado o destruido los recursos, sin darse cuenta que esto repercutiría negativamente en ellos.

Los grupos cuya supervivencia se basaba en la recolección y caza eran generalmente nómadas con pocos miembros, desarrollaron conocimientos y habilidades para encontrar comida y agua. Si bien explotaban los recursos naturales, el principal daño que causaron al ambiente fue mínimo.

Los grupos sedentarios dedicados a la agricultura desarrollaron tecnología que modificó de manera significativa el ambiente. Difundieron gran conocimiento sobre los ciclos de vida vegetal y animal, pero algunas de sus prácticas como el sobrepastoreo, la tala excesiva y el monocultivo, modificaron las condiciones naturales.

Al llegar la era industrial, los asentamientos humanos crecieron rápidamente volviéndose densos, el ritmo de vida se aceleró y se redujeron los espacios naturales.

Se dio prioridad al desarrollo de procesos industriales, sin importar que ello implicara la explotación desmedida de recursos naturales. La contaminación debida a productos tóxicos industriales se incrementó provocando daños irreversibles al ambiente y nuevas enfermedades.

La creatividad e ingenio de la humanidad ha logrado modificar algunos elementos naturales para crear espacios más agradables y cómodos para vivir; sin embargo, es importante que de ahora en adelante se lleve a cabo un progreso material y cultural que dañe menos al planeta.

Estilos de vida y el equilibrio natural

Cuando el ser humano se hace consciente que forma parte importante de un todo, se da cuenta que sus acciones diarias deben ser respetuosas no sólo de las demás personas, sino también del medio. Por tanto, se debe evaluar si el estilo de vida, personal y comunitario actual contribuye a conservar el ambiente o por el contrario, lo destruye.

La ciencia y la tecnología han producido grandes comodidades para la vida diaria; pero, también han causado –en innumerables ocasiones– daños irreversibles en el ambiente; como: deforestación, contaminación del aire y el agua, y exterminio de algunas especies animales y vegetales.

La tendencia mundial invita a promover un desarrollo equilibrado con el ambiente. Esto es, el proceso tendiente a lograr el crecimiento económico y la mejora en la calidad de vida de las personas, sin necesidad de poner en peligro la preservación del equilibrios ecológico del planeta, ni la posibilidad que deben tener las futuras generaciones de disfrutar un ambiente sano.

Peligros derivados del desequilibrio natural

Modificar los elementos ambientales tiene consecuencias de distinta magnitud y repercusión. Algunas pueden ser positivas, otras implican un gran riesgo para la supervivencia de la especie humana, entre ellas:

1. Sobrepoblación. Los índices de crecimiento indican que cada año nacen 78 millones de personas. Cada una requiere satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, salud, educación y desarrollo; sin embargo, los recursos no siempre son suficientes.

Ello provoca problemas sociales como hacinamiento, hambre, falta de empleo y servicios públicos, etcétera. Por eso es importante que a nivel personal se procure la planificación familiar y a nivel comunitario se diseñen e implementen planes de desarrollo equilibrados, es decir, que permitan que la población satisfaga sus necesidades sin que ello implique dañar al ambiente.

2. Pérdida de la biodiversidad. Una enorme cantidad de recursos naturales disponibles en la Tierra se destinan al beneficio de una sola especie: la humana. Los procesos de producción, desecho y consumo que lleva a cabo la sociedad, implican en muchos casos, la modificación no planificada de algunos elementos que conforman el ambiente, provocando un desequilibrio ecológico. Algunos científicos creen que si las actividades humanas, nivel de consumo y crecimiento poblacional continúan acelerándose, es probable que la mitad de las especies de la Tierra desaparezcan en los próximos 75 años.

3. Daños a la biosfera. El aire, el agua, la tierra y el clima se han alterado continuamente a través de la emisión de contaminantes. Ello repercute negativamente sobre la salud y los recursos disponibles. Es necesario prohibir y eliminar progresivamente las tecnologías y compuestos tóxicos existentes, el consumo de productos que en sí mismos o en su fabricación dañen al ambiente; la sustitución de fuentes de energía contaminantes, además del ahorro en el uso de luz eléctrica, gasolina, etc. Por el contrario desarrollar y usar materiales y métodos de producción alternativos, limpios y seguros.

PENSAR GLOBAL, ACTUAR LOCAL

En el mundo se ha puesto de moda el término "globalización". Con él se quiere dar a entender que hombres y mujeres no sólo viven en un país o comunidad sino que se encuentran en un planeta y que, por tanto, son ciudadanos del mundo y todos los sucesos, corrientes de pensamiento, avances científicos, etc., pueden beneficiar o perjudicarlos en su conjunto.

En el pasado era difícil la influencia entre pueblos y civilizaciones, el solo hecho de viajar y conocer otras ciudades y países resultaba complicado, porque los medios de transporte y las vías de acceso eran inadecuadas o inexistentes, lo que hacía a los viajes caros, largos, cansados y peligrosos. Hoy es relativamente fácil trasladarse de un lugar a otro, esto facilita la comunicación entre países.

Actualmente, la cercanía con otros pueblos, culturas, lenguas, etc., no es únicamente geográfica, sino que también hace pensar cómo se ayudan e influyen todos los pueblos de la Tierra, incluso en situaciones perjudiciales; de tal forma que problemas o catástrofes que sucedan en un país pueden repercutir en otro.

Cualquier problema de contaminación o descuido ecológico tiene una consecuencia local; pero también mundial. Esto es claro en el caso de aire.

LOS SERES HUMANOS INMERSOS EN EL AMBIENTE

Todos los seres humanos viven en el mismo planeta, tienen la misma casa y por tanto son responsables por el estado bueno o malo de la misma. Además de lo anterior, la naturaleza funciona como un sistema equilibrado, de tal manera que cualquier cambio en el ecosistema afecta radicalmente a toda la flora y fauna existente, porque desequilibra las cadenas alimenticias.

Existen dos formas básicas de relacionarse con el medio, la racional, en la cual de manera responsable y consciente se piensa que cualquier acción individual puede afectar el equilibrio ecológico.

Cuando no se toman ese tipo de precauciones se considera una forma de vida irracional porque tarde o temprano esa conducta afecta a los demás seres vivos.

Con objeto de proteger el ambiente en México existe el Programa de Medio Ambiente, cuyo propósito es frenar el deterioro de los ecosistemas y recursos naturales, así como sentar las bases para un proceso de recuperación ecológica que promueva el desarrollo económico y social del país mediante el desarrollo sustentable.

Conciencia ecológica

Para lograr la protección de los recursos naturales y una relación sana con el medio ambiente, es importante el desarrollo de la conciencia ecológica que consiste en tener claro que se vive dentro de un ecosistema y que todos los seres que en él habitan están relacionados de tal forma que cualquier acción que se realice puede afectar de manera positiva y negativa, de lo cual todo individuo es responsable.

Los seres humanos deben considerar que el medio ambiente se debe valorar por sí mismo y no meramente como un medio para satisfacer sus necesidades; además, la riqueza del género humano y el desarrollo económico se derivan de los recursos de la Tierra, y sólo hay una.

ACCIONES COLECTIVAS PARA CONSERVAR
Y MEJORAR EL AMBIENTE

El tema del cuidado del ambiente y su influencia en el bienestar mundial ha sido importante, de tal forma que organizaciones mundiales como la ONU han promovido reuniones especiales donde se discuten cuáles acciones son posibles de realizar en el corto plazo para garantizar el desarrollo sustentable.

Por ejemplo las acciones colectivas propuestas en la Conferencia para el Medio Ambiente y el Desarrollo (Río de Janeiro, 1992):

  • Fortalecer los organismos de información pública en materia de medio ambiente y desarrollo y coordinar las actividades con las Naciones Unidas, las organizaciones no gubernamentales y los medios de difusión más importantes.
  • Fomentar la participación del público en los debates sobre políticas y evaluaciones ambientales. Los gobiernos pueden facilitar y apoyar también la formación de redes nacionales y locales de información mediante los sistemas ya existentes.
  • Promover una relación de cooperación con los medios de información, los grupos de teatro popular y las industrias del espectáculo y de la publicidad, iniciando debates para influir en el comportamiento y en las pautas de consumo del público, y el cuidado del medio.
  • Apoyar, según proceda, actividades de recreación y turismo ecológicamente racionales, utilizando museos, lugares históricos, jardines zoológicos, jardines botánicos, parques nacionales y otras zonas protegidas.
  • Incluir a las poblaciones indígenas en la ordenación, la planificación y el desarrollo de su medio ambiente local, y fomentar la difusión de conocimientos tradicionales y de adquisición social mediante medios basados en las costumbres locales, especialmente en las zonas rurales, integrando esos esfuerzos con los medios de difusión electrónicos, en los casos en que ello sea posible.

Conciencia ecológica en el mundo y en la comunidad

El cuidado del ambiente, aun en su forma más rudimentaria, ha sido una preocupación constante de las civilizaciones del mundo. Para todas era necesario que el agua estuviera libre de basura y sustancias tóxicas; establecer procedimientos que evitaran que los cadáveres en descomposición transmitieran enfermedades a la población; que el uso del fuego no estuviera fuera de control, ya que podía dañar las áreas de asentamiento.

En México, la idea de conservación del ambiente ha estado presente desde los tiempos prehispánicos. Moctezuma, entre otros gobernantes, estableció jardines botánicos y áreas naturales protegidas, así como disposiciones que protegían el ambiente.

A partir de entonces, todos los gobiernos establecieron algunas leyes al respecto, que en general, no se respetaban. Es hasta la segunda mitad del siglo XX que en México y el mundo se despertó fuertemente la conciencia ecológica y el debate al respecto dejó de ser un tema marginal para ser un elemento central de políticas y planes de desarrollo.

LEYES QUE PROTEGEN EL AMBIENTE

Nacionales

Los estragos ambientales se han intensificado y hecho más notorios en los últimos tiempos. Es por ello que la mayoría de las leyes y reglamentos mexicanos han hecho énfasis en la protección del ambiente.

Recientemente se ha incorporado a las garantías individuales el derecho a un ambiente adecuado para el desarrollo, salud y bienestar de las personas. En el capítulo de las garantías individuales se encuentra el Artículo 27 que señala, entre otras cosas:

La Nación tendrá el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana.

Existen otras leyes que velan porque las distintas actividades humanas se desarrollen de manera equilibrada y respetuosa de los elementos naturales. Algunas de ellas son:

  • Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente
  • Ley Forestal
  • Ley de Pesca
  • Ley de Asentamiento Humano
  • Ley General de Población

Asimismo existe la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap) que a través de líneas de acción, proyectos y acciones específicas busca frenar las tendencias de deterioro del ambiente, los ecosistemas y los recursos naturales y fomentar la recuperación ecológica que permita promover el desarrollo económico y social de México, con criterios de sustentabilidad.

A nivel estatal y municipal, también se cuenta con normas y leyes que protegen los ecosistemas propios de cada región.

No obstante, las leyes por sí mismas no pueden resolver los problemas, es necesaria la participación de todos. En materia ambiental es obligación y derecho de todos mantenerse informados, respetar las leyes y denuncias a aquéllos que no las cumplan.

Internacionales

Cada país elabora sus leyes de protección ambiental de acuerdo con las necesidades y características de su territorio, pero también existen tratados, leyes y acuerdos internacionales que protegen aquellos espacios comunes, a varios países o a todo el planeta.

Este conjunto de regulaciones incluye, entre otros aspectos, la prevención y control de los desechos sólidos y tóxicos, el uso de sistemas radiológicos y nucleares, el cuidado y desarrollo de franjas fronterizas, control de la contaminación en el aire y aguas internacionales.

En la medida en que los humanos se hacen conscientes que cualquier actividad repercute en el ambiente, no sólo en el que está más cercano sino también en otros lugares del mundo y que desata alteraciones importantes en su equilibrio, se presentan nuevos dilemas que se deberán resolver entre todos los habitantes de la Tierra.

ACCIONES PARA MEJORAR EL EQUILIBRIO AMBIENTAL

Las acciones que se pueden realizar para proteger el ambiente son tan diversas como las actividades del ser humano. Aquí se proponen algunas alternativas:

  • Separar la basura en el hogar y la escuela (orgánica e inorgánica).
  • Comprar y utilizar únicamente los productos necesarios y que en las etiquetas mencionen que no dañan el ambiente.
  • Cuidar el agua, utilizando únicamente la necesaria.
  • Mantener afinados los motores de los vehículos y no utilizarlos para trayectos cortos.

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