El origen de los números romanos se remonta a la Antigüedad, ya que para llevar la cuenta de los objetos que no le era permitido separar de los demás, ya sea por su tamaño, ya por su forma, el hombre utilizó los dedos de la mano. Después  los símbolos de los dedos y de las manos como números; así inició un sistema de contabilidad.

  • Los romanos crearon un sistema de numeración no posicional: Los símbolos básicos son letras de su alfabeto, a las que otorgaron los siguientes valores.

I = 1              V = 5

X = 10             L = 50

C = 100          D = 500

M = 1 000

  • I, X, C y M, pueden repetirse hasta tres veces seguidas.
  • V, L y D, no se repiten.
  • La numeración romana emplea un principio aditivo:

XXXV = 10 + 10 + 10 + 5 = 35

CCLI = 100 + 100 + 50 + 1 = 251

DII = 500 + 1 + 1 = 502

  • Usan el principio sustractivo:

IV = 5 – 1 = 4

XC = 100 – 10 = 90

CD = 500 – 100 = 400

  • Al surgir  la  necesidad de representar  cantidades mayores, usaron el  principio multiplicativo, el cual se indicó colocando una línea  horizontal arriba de los símbolos.

A continuación, algunos ejemplos del uso de números romanos en situaciones cotidianas:

  1. El número romano que está en los adornos de las fiestas de quince años:     XV
  2. La manera correcta de representar el año 2000 es:    MM 
  3. El número del próximo siglo será:   XXII
  4. La película Nosferatu se filmó en el año 1922:   MCMXXII
  5. La primera versión que se realizó de la película King Kong, fue en el año de 1933:        MCMXXXIII