¿Qué son y para qué sirven las tareas escolares?

Las tareas escolares son trabajos extra clase que el profesor asigna a los alumnos para realizarse en un plazo determinado, con objetivos académicos y formativos predeterminados.Repasar constantemente los temas que se ven en clase nos conduce a un mejor aprovechamiento académico.

     A corto plazo, sirven para que el alumno practique lo que vio en clase o realice actividades que por su naturaleza no pueden hacerse en el aula y también para que desarrolle sus habilidades creativas y su juicio crítico cuando realice prácticas de estudio e investigación.

     A largo plazo, sirven para que el alumno mejore en su rendimiento escolar, aprenda a aprender, forme hábitos de estudio y de trabajo personal y colectivo, supere sus problemas de aprendizaje y sea más responsable en su vida adulta.

Beneficios que obtiene el maestro con las tareas     

Las tareas escolares son un excelente medio para vincular lo que se vio en el aula con la práctica social del niño, además:

  • Bien planeadas ayudan a mejorar el nivel de aprendizaje del grupo y de cada alumno.

  • Son un buen instrumento de diagnóstico del proceso educativo.

  • Ayudan a la recuperación de los alumnos rezagados.

  • Favorecen la adaptación socioafectiva del alumno a través del trabajo en equipo.

  • Permiten al maestro reconocer e impulsar los talentos y potencialidades de sus alumnos.

  • Favorecen la comunicación con los padres ya que permiten al maestro conocer el tipo de ayuda que le dan los padres a sus hijos.

¿Que beneficios obtiene tu hijo con las tareas?

  • Le ayudan a practicar y reforzar las habilidades académicas adquiridas.

  • Propician la formación y fortalecimiento de buenos hábitos de estudio y disciplina.

  • Son un medio para desarrollar su creatividad, iniciativa e ingenio.

  • Le motivan para realizar actividades de consulta e investigación.

  • Le capacitan para la planeación y organización de trabajos individuales y en equipo.

  • Le permiten poner en práctica las relaciones humanas positivas.

  • Favorecen la autoinstrucción.

  • Le habitúan a destinar parte de su tiempo libre a actividades útiles para él y los demás.

  • Promueven su responsabilidad, su autonomía y su autoestima.

Recomendaciones que se pueden hacer al maestro en relación con las tareas

  • Planear las tareas con base en objetivos, la improvisación no genera buenos resultados.

  • Tener presente que son trabajos de apoyo al proceso educativo y no un recurso didáctico.

  • Considerar el grado, asignatura y oportunidades que ofrezca el medio, así como las actividades familiares, recreativas y condiciones económicas para asegurar su realización.

  • Precisar los procedimientos, recursos, fechas de entrega y nivel de calidad.

  • Procurar la diversidad y el nivel de logro adecuados para evitar frustración y aversión.

  • Coordinarse, cuando así se requiera, con los demás profesores del grado, como recurso de garantía del cumplimiento del trabajo.

  • Evitar que el alumno considere la tarea como una carga, un castigo o una labor intranscendente.


¿La tarea es obligación de los padres o de los hijos?

     Para la mayoría de los estudiantes la tarea y el estudio en casa son considerados desagradables porque les quita tiempo para el juego y la diversión. Sin embargo, las actitudes de los padres varían desde los papás que ayudan a sus hijos al extremo de hacerles la tarea, hasta los padres que piensan que esto es asunto del niño y el maestro y no intervienen en absoluto.

     Ningún extremo es bueno, la tarea es una actividad muy importante para el aprendizaje del alumno porque en la escuela no se puede hacer todo. Los papás son un elemento activo en la realización de la tarea de sus hijos, ayudándoles a ser responsables y a cumplir con su obligación

¿Cómo le ayudo con la tarea?

     El lugar. Procurarle un lugar privado y personal, en vez de un lugar público y familiar. Debe estar alejado de ruido, música, televisión y conversaciones. 

     El ambiente. Cuidar que el mobiliario, iluminación y materiales sean los adecuados. Que no estudie en la cama. Si la silla es muy cómoda y el ambiente cálido se puede dormir.

     Organización. Ayudarle a organizar su tiempo y a establecer un horario que los padres sean los primeros en respetar, por ejemplo, comida, juego, estudio y tarea, cena, descanso. En donde se intercale la televisión como descanso o estímulo para continuar trabajando.Un lugar apropiado para realizar nuestras tareas contribuye al mejoramiento del aprendizaje.

     El horario. Debe estar coordinado con toda la familia, mientras él o ella estudia los hermanos también y si son más pequeños que jueguen sin hacer ruido y los padres hagan sus actividades.

     El tiempo. Fija un límite de tiempo máximo para hacer la tarea. La decisión del momento de comenzar se negocia con ellos. Esto ayuda al niño a administrar mejor su tiempo.

    

     A partir del bachillerato tus hijos deben estudiar necesariamente de 3 a 4 horas diarias para asegurar un rendimiento normal. Esto no se hace de un día para otro, desde la primaria se le debe formar al niño a trabajar con un horario fijo y una planificación del trabajo.

No le hagas la tarea

     Manténte fuera de la tarea del niño. A menos que él o ella te lo pida, y solamente cuando ya hizo lo que pudo y en realidad necesita de una persona mayor para salir adelante. No le hagas el trabajo. Aclara o ayúdalo a que le dé otra interpretación a las instrucciones, demuestra o da un ejemplo y revisa que el trabajo esté correcto, claro y adecuado a lo solicitado.

     No es obligación de los padres investigar con sus compañeros lo que dejaron de tarea; si lo haces el niño se vuelve irresponsable. Y nunca debemos ser cómplices para justificar su olvido o flojera, el niño debe también aprender a enfrentar las consecuencias de sus actos.

     Motivación. Tu buena disposición y entusiasmo se contagian a tu hijo. Desde pequeño el niño debe entender que todos debemos trabajar y cumplir obligaciones. Debe ser visto como algo natural. No es bueno atosigarles, ni castigarles, ni amenazarlos. Lo mejor es el estímulo positivo o la recompensa. Sobre todo en forma de afecto, alabanza o ayuda.

     Es bueno fragmentar el trabajo en metas accesibles para que tenga bien claro lo que debe hacer y como hacerlo. Esto le hará sentirse capaz de enfrentar el reto y se esforzará por superarlo. Lo que le permitirá la vivencia del logro y reforzará su autoestima.

     Estimula y alienta a tu hijo a sentirse orgulloso por el trabajo bien hecho, esto es mejor motivación que el premio o el castigo y es la base de una cultura de calidad.

     Permite que el niño proponga estrategias para abordar su tarea, esto la hará más autónomo.

     De vez en cuando te agradecerá que te acerques a él para preguntarle como va y ofrecerle tu ayuda, si la necesita. Cuando son mayores, hay que dejarlos tranquilos y sólo hacerle preguntas o comentarios cuando haya terminado, para que se den cuenta que nos interesa lo que hacen y que valoramos su esfuerzo.

¿Y para estudiar?

     No es conveniente que estudie una día antes de un examen especialmente si es semestral o final. Lo conveniente es que estudie por la tarde lo que vio por la mañana en la escuela. Esto hace que se retenga mejor en su memoria. Para un examen semestral o final debe prepararse con varios días de anticipación dosificando la carga de trabajo. Y un día antes o dos, solamente realizará un repaso.

     Propicia que al estudiar, más que tratar de memorizar, trate de comprender las cosas, las asocie con cosas de su vida diaria, o con algo que ya conoce para que su aprendizaje sea más significativo,

     Si la escuela no proporciona guía de estudio, elaboren una con los apuntes de clase y sus libros de texto. Esta actividad por sí misma facilita el aprendizaje.